Unicaja Banco ha obtenido un beneficio neto de 153 millones de euros al cierre del ejercicio 2018, lo que supone un aumento del 10,2% respecto al ejercicio 2017. Según explica la entidad, la mejora se apoya en el aumento del margen de intereses del 3,1%, la disminución de los gastos de explotación del 2,2%, así como una «importante y recurrente» reducción de las necesidades de saneamientos.

La entidad, actualmente en negociaciones de fusión con Liberbank, quiere anticipar en dos años su compromiso de reparto del 40% de la ganancia entre accionistas adquirido cuando salió a Bolsa. La dirección ha decidido proponer a la próxima Junta abonar 3,8 céntimos por acción a cuenta del resultado de 2018, lo que supone incrementar en un 76% los 2,1 céntimos del pasado año. La distribución del 40% del beneficio estaba en su hoja de ruta cuando empezó a negociarse en el parqué, pero lo proyectaba para el ejercicio 2020.

Unicaja ha destinado a saneamientos 174 millones, un 23% menos a la registrada en el mismo período de 2017. Además, la reducción de los préstamos dudosos ha permitido obtener «recuperaciones netas de saneamientos de crédito en el año».

El margen de intereses sube un 3,1%, hasta los 601 millones de euros, debido a la «estabilización de las operaciones generadoras de ingresos recurrentes» y a unos menores costes de financiación, mientras que las comisiones crecen un 2,4% a perímetro constante.

El margen bruto está prácticamente igual, con un alza del 0,2% hasta 999 millones. 

En términos de solvencia, a finales de diciembre de 2018, el Grupo Unicaja Banco presentaba una ratio de capital ordinario de primer nivel (CET 1) del 15,4%, y de capital total del 15,7 %

Fuente: Cinco Días