Ren Zhengfei, fundador y consejero delegado de Huawei, rompió ayer su silencio con los medios y rechazó las acusaciones de que su empresa ha espiado para el Gobierno chino. El empresario, de 74 años, antiguo oficial del Ejercito Popular de Liberación y miembro del Partido Comunista de China, defendió en una reunión en Shenzen con medios internacionales que “nunca recibió ninguna petición del Gobierno para proporcionar información indebida”.

El fundador de Huawei, cuya hija, Meng Wanzhou, fue detenida en diciembre en Canadá a petición de EE UU que le acusa a Huawei de haberse saltado el embargo a Irán, aseguró que “aún amo a mi país, apoyo al Partido Comunista, pero nunca haré nada para dañar a ningún país del mundo”. “En lo que respecta a la ciberseguridad y la protección de la privacidad, nos comprometemos a estar al lado de nuestros clientes. Nunca haremos daño a ninguna nación o individuo”, remarcó.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China también aclaró oficialmente que no existe ninguna ley que obligue a las empresas chinas a facilitar el acceso a información mediante “puertas traseras”.
“Ni Huawei ni yo personalmente hemos recibido nunca ninguna orden de ningún Gobierno para proporcionar información indebida”, insistió Ren, quien defendió que los clientes son lo primero para una empresa. “Somos una organización empresarial y seguimos esta regla”, dijo.

El empresario, que también tuvo palabras de elogio para el presidente de EE UU, Donald Trump, destacando que su reforma tributaria había sido positiva para la industria estadounidense, aunque señaló la importancia de la colaboración en el mundo actual. “En nuestro mundo de alta tecnología, cada vez es más imposible para una sola empresa o país dar respuesta a las necesidades mundiales”, indicó.

Sobre el actual ejercicio, Ren reconoció que este podría ser un año complicado para su empresa. “En 2019, podríamos enfrentarnos a dificultades en los mercados internacionales y nuestro crecimiento de ingresos podría ser inferior al 20%”.

Fuente: Cinco Días