La dirección de CaixaBank ha planteado a los sindicatos un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 2.157 personas, más del 7% de la plantilla, en el marco del nuevo Plan Estratégico 2019-2021, que contempla una reducción del 18% de la red de oficina. En concreto, el excedente de plantilla estimado se repartiría en 1.913 empleos de la red de oficinas y 244 de servicios de apoyo a la red, que en total suman los 2.157 planteados.

CaixaBank ha presentado esta propuesta a la representación sindical en la reunión mantenida durante la mañana, con la «firme voluntad de llegar a un acuerdo consensuado» tras el proceso de negociación abierto el pasado 10 de enero, en el que se constituyó la mesa negociadora y se fijó el calendario de reuniones.

Los objetivos de negocio del banco presidido por Jordi Gual pasaban por cerrar 821 sucursales urbanas, según anunció en Londres a finales de noviembre, si bien fuentes sindicales aseguran que en la reunión de hoy se ha puesto sobre la mesa el cierre de 793. Quedarían fuera del ajuste las provincias de Barcelona y Teruel, así como los servicios centrales del banco

En noviembre, el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, ya dijo que ello implicaría un ajuste de plantilla y garantizó que el recorte de personal se haría de forma negociada con los sindicatos, y esa sigue siendo la voluntad del banco, según fuentes de CaixaBank. Los sindicatos, no obstante, han subrayado que se trata de una decisión «traumática» porque se amenaza con la unilateralidad si no hay acuerdo. «¿Qué excepcionalidad hay que no se puede usar una negociación no sometida a plazos ni amenazas de unilaterilidad?», han recalcado.

El banco ha trasladado hoy a los sindicatos que quiere extender el modelo de oficina «store» en las áreas urbanas y ampliarla hasta las 700, así como consolidar el modelo AgroBank en el ámbito rural, que ya suma más de 1.000 oficinas, según las mismas fuentes.

En esta línea, el banco apuesta por mantener sus oficinas en las poblaciones con menos de 10.000 habitantes, aunque con menos costes, según los sindicatos. Al mismo tiempo, quiere aumentar la atención remota al cliente, el llamado servicio «inTouch», para pasar de los 900 gestores actuales a 2.000.

Entre otras medidas, CaixaBank también ha puesto sobre la mesa ampliar el horario de atención al público por las tardes a todas las oficinas, aunque sin especificar cómo ni cuándo y ampliar la movilidad geográfica al ámbito provincial, así como eliminar las sucursales de menos de cuatro subdirectores y segundos responsables.

Fuente: Cinco Días