
La economía todavía entra con fuerza en 2019. Pero se va ralentizando. Y lo hará un poco más de lo esperado. El servicio de estudios de Funcas ha rebajado de nuevo sus previsiones de crecimiento hasta el 2,5% en 2018 y el 2,1% en 2019. Estas estimaciones se sitúan por debajo de las recogidas por el Gobierno: el 2,6% para 2018 y el 2,2% para 2019.
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«La economía española ha sido impulsada por un ciclo virtuoso de demanda y empleo que además afecta a las inversiones, también a las extranjeras, que han subido mucho. Así, la demanda interna todavía permite mantener un crecimiento superior a los principales países de la zona euro. Sin embargo, el deterioro exterior contrarresta la fortaleza de la demanda interna», ha explicado Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas, el servicio de estudios de las antiguas cajas de ahorros.
Funcas también rebaja su pronóstico de crecimiento para la zona euro al 1,4%. No solo por Italia o Francia, debido a sus respectivos problemas internos. También sorprendentemente por Alemania, que exhibe un crecimiento sensiblemente más reducido de lo esperado. «Aun así, pensamos que lo de Alemania es temporal», ha señalado Torres. Todo ello se une a la incertidumbre generada por el Brexit y las tensiones comerciales globales. En consecuencia, según las proyecciones de Funcas, las exportaciones españolas apenas crecerán este año un 2,0%. Esta cifra se halla ligeramente por debajo del 2,4% que prevé el Ejecutivo.
Además, la tasa de ahorro se encuentra reducida hasta mínimos históricos. Pese a que los salarios ya suben, estas alzas no serían suficientes como para mantener los niveles de consumo registrados en años anteriores. Y este factor añadido al empeoramiento del sector exterior explican básicamente la desaceleración de la economía española, sostiene Funcas.
Por otra parte, el servicio de estudios considera que el déficit público acabará en 2019 en el 2,1% del PIB, lejos del 1,3% planteado en los Presupuestos y por debajo del 1,8% que el Gobierno realmente quería aprobar pero que el PP y Ciudadanos no le permitieron modificar en el Senado. La previsión de ingresos se ve inflada por una forma distinta de contabilizar el IVA, que hace que en 2019 se computen 13 meses en lugar de 12. El motivo es que hubo un mes en 2017 que no se recaudó por la entrada de vigor de un nuevo sistema informático y que no se regularizó presupuestariamente hasta ahora.
Sin embargo, en la contabilidad nacional que tiene en cuenta Bruselas ya se contabilizó ese mes perdido en 2017. Y eso significa que el déficit estaría realmente en el 1,8% y no en el 1,3%, explican. Además, Funcas ve un crecimiento de los ingresos menor de lo que apunta el Gobierno y, por tanto, sitúa el déficit en ese 2,1%. «Con la contabilización extraordinaria del IVA, el Gobierno espera que la recaudación suba un 7,8%, pero sin este ajuste contable los ingresos aumentarían un 6,2%. Nosotros creemos que la recaudación crecerá menos: un 4,7%», ha explicado Torres.
Fuente: El País