
«El Gobierno no tiene ninguna intención de modificar las pensiones de viudedad salvo para subir las pensiones en general, sobre todo las más bajas», ha atajado la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, después de que el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, propusiera que las nuevas pensiones de viudedad estuvieran sujetas al nivel de renta. «Rectifico totalmente», ha abundado la titular del departamento.
Granado no propuso cambiar ya la regulación de las pensiones de viudedad ni que fuera a afectar a las prestaciones que ya cobran las viudas. Sobre estas, el responsable de la Seguridad Social afirmó que el Gobierno «lo que va a hacer es mejorarlas». Sus palabras eran un mensaje para el próximo Ejecutivo y el Pacto de Toledo, en las que proponía vincular a los niveles de renta las nuevas de jubilación y una implantación «despacio» de la medida. No dio más detalles.
Sin embargo, en vísperas de unas elecciones, a Valerio no le ha gustado la polémica que han desatado la polémica y ha querido salir al paso de lo que dijo ayer su secretario de estado: «Para nada está en nuestra previsión modificar las pensiones de viudedad. Y, en todo caso, sobre cualquier cuestión que se tenga que hacer en el sistema público de pensiones, los socialistas siempre vamos a apostar. Y el Gobierno siempre va a apostar por que se garantice la sostenibilidad social, que como poco suban el IPC cada año, y la [sostenibilidad] financiera».
La ministra también se ha agarrado al manual de todos los responsables de Trabajo y Seguridad Social cuando se habla de reformas de pensiones: «En todo caso el Gobierno socialista que se tiene hacer respetando lo que diga el Pacto de Toledo y lo que diga la mesa de diálogo social, para nada somos partidarios de reformas unilaterales. Las reformas unilaterales suelen tener una vida muy corta».
No es la primera vez que salta el debate sobre el futuro de las pensiones de viudedad. Ya el Gobierno del PP se planteó que su coste, unos 20.000 millones al año, fuera financiado con impuestos y no con cotizaciones. Fue el sindicato CC OO el primero que lanzó la idea. Finalmente, el rechazo del PSOE y de otros grupos, temerosos de que esto suponga un recorte de estas prestaciones, provocó que descartara este cambio.
Fuente: El País