El fabricante de vehículos francés Renault ha anunciado esta tarde que Thierry Bolloré, jefe de operaciones del Grupo, se está encargando de dirigir el comité ejecutivo de la empresa, ante el vacío de poder generado por la detención en Japón este lunes del máximo dirigente de la firma, Carlos Ghosn, acusado de fraude fiscal en ese país. «Todos los procedimientos de gobierno corporativo son completamente funcionales, lo que permite al Groupo Renault seguir el curso normal de sus operaciones industriales y comerciales», ha dicho la compañía en un comunicado, en un intento de llevar algo de tranquilidad ante el vacío de poder en el que se ha sumido la firma.

Thierry Bolloré es el favorito del Gobierno francés para dirigir la empresa. El ministro de Economía de ese país, Bruno Le Maire, ha considerado este martes que Ghosn «no está en posición» de seguir al frente del Grupo y que una de las posibilidades sería que ocupase el puesto Bolloré.

Renault lleva dos días de caídas consecutivas en la Bolsa parisina. El lunes, tras conocerse la noticia, la firma se desplomó un 8,43% y este martes ha llegado a bajar un 3%, pero después aminoró su caída y cerró con una disminución del valor de sus acciones del 1,19%.

El director ejecutivo del fabricante de coches Mitsubishi (que integra la Alianza junto con Renault y Nissan), Osamu Masuko, había señalado, antes del anuncio de la desginación de Thierry Bolloré al frente de la firma francesa de forma interina, que «el problema inmediato es que si bien todavía hay personas en la parte superior de dos de las compañías (de la Alianza), no hay nadie en la tercera (Renault)». 

Esta tarde se reunirá la junta directiva del fabricante francés para analizar la situación y averiguar cómo proceder.

Los ministros de economía de Japón, Hiroshigue Seko, y Le Maire han mantenido una charla telefónica este martes en la que subrayaron el apoyo de ambos Gobiernos a la alianza Renault-NIssan-Mitsubishi, a la que calificaron como «uno de los grandes símbolos de la cooperación industrial franco-japonesa».

Fuente: Cinco Días