
Siemens Gamesa ha cerrado su primer trimestre fiscal (que finalizó en diciembre de 2018) con un beneficio neto de 18 millones de euros, frente a las pérdidas de 35 millones de un año antes. Los analistas consultados por Bloomberg esperaban un resultado neto de 25 millones.
Las ventas del grupo ascienden a 2.262 millones, por encima de los 2.230 esperados. El aumento de ventas se apoya en «la alta actividad de offshore [marina] y de servicios». La compañía explica que en este primer trimestre, la debilidad del rendimiento del onshore [energía eólica terrestre] se ve compensada por el fuerte desempeño de offshore [marina]. Las ventas de aerogeneradores
aumentaron un 3%, situándose en 1.904 millones.
El Ebit se sitúa en 40 millones de euros, un 13% más que en el primer trimestre de 2018. El Ebit antes de PPE (es decir, sin tener en cuenta amortizaciones de intangibles por la fusión) se sitúa en 138 millones, un 4% más. Esta cifra queda sin embargo por debajo de los 149 millones estimados por los analistas de Bloomberg. El impacto del PPA en la amortización de intangibles asciende a 66 millones y los costes de integración y restructuración, son de 32 millones.
«El desempeño económico financiero del grupo durante el primer trimestre está en línea con las guías comunicadas para el ejercicio 2019», señala la empresa en su informe enviado a la CNMV.
El grupo registró una entrada de pedidos de 11.500 millones de euros en los últimos doce meses, un 3% más que en el periodo precedente, impulsada sobre todo por el aumento del 28% de los pedidos en el negocio terrestre (6.800 millones). La cartera de pedidos asciende así hasta 23.000 millones, de los que 15.700 millones son pedidos que se materializarán después del ejercicio fiscal 2019.
Fuente: Cinco Días