Banco Santander quiere llegar a las vacaciones de verano con todos los flecos que tenía pendientes en España resueltos. Si hace algo más de una semana cerró un acuerdo con Allianz para recomprarle los seguros de Banco Popular, y poco antes había llegado a un acuerdo con los sindicatos para cerrar 1.156 oficinas y la salida de 3.223 empleados, ahora Santander ha logrado alcanzar un pacto para  quedará con su Ciudad Financiera, en el municipio madrileño de Boadilla del Monte y que alberga los servicios centrales del grupo. El banco llevaba muchos meses intentando llegar a un acuerdo con los hermanos Simon y David Reuben, asentados en Londres y de origen indio, que eran hasta ahora los inquilinos del banco, pero ante la imposibilidad de conseguir un entendimiento llevaron el caso a los tribunales, aunque al final ambas partes han pactado. 

Banco Santander ha llegado «a una solución amistosa» con los Reuben por la que el grupo presidido por Ana Botín terminará comprando su Ciudad Financiera y con el que ambas partes estarían «muy satisfechas», explican fuentes jurídicas.

Los Reuben habían presentado una oferta mejor que la del propio Santander por las instalaciones del banco ante el juzgado que lleva el concurso de acreedores de Marme Inversiones, propietario del inmueble desde que Emilio Botín decidiera venderlo a principios de 2008 en 1.900 millones
de euros. 

Después de que a finales de mayo el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Madrid desestimara el recurso de casación de Santander contra la adjudicación de esta edificación, lo que significaba la continuidad de su venta a los hermanos Reuben, el banco tomó una serie de medidas legales, y entre las que se encontraba acudir a la Audiencia Nacional.

Santander ha defendido, desde que se inició este litigio, que tenía un derecho de tanteo en el caso de su propietario quisiera traspasar el activo, cláusula que había ejercido.

El banco estaría obligado a seguir pagando durante 29 años más a Marme, su inquilino a razón de unos  80 millones anuales. 

Tanto los Reuben como Santander han ofrecido a los acreedores de Marme unos 3.000 millones de euros brutos por la Ciudad Financiera.

Fuente: Cinco Días