
Ryanair ha reducido en un 12% su previsión de beneficios para el presente ejercicio fiscal (31 de marzo de 2018 a 31 de marzo de 2019) debido al aumento de los precios del combustible y las pérdidas como consecuencia de la oleada de huelgas de pilotos y tripulantes de cabina que está sufriendo la aerolínea en toda Europa. La compañía ha avisado que recortará su capacidad para la temporada de invierno con el cierre de dos bases en Holanda y Alemania. La acción ha respondido abriendo con una caída del 10% en la Bolsa de Dublín.
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Así, la aerolínea irlandesa prevé cerrar el ejercicio con unas ganancias de entre 1.100 y 1.200 millones de euros, frente a la horquilla inicial de entre 1.250 y 1.350 millones de euros, según un comunicado de la empresa. La compañía ganó 1.450 millones de euros en el ejercicio fiscal de 2018.Todas estas previsiones no incluyen el efecto de la compra de Laudamotion que supondrán unas pérdidas de 150 millones de euros.
Ryanair explica que tanto el tráfico como las tarifas del segundo y tercer trimestre fiscal tanto el tráfico como las tarifas serán algo menores de lo esperado en gran parte como resultado de los paros, que ha obligado a disminuir las tarifas para las reservas de octubre y de Navidad «al haberse visto afectada la confianza del cliente por el temor nuevas huelgas». La factura de combustible será de aproximadamente 460 millones de euros más que el año pasado, 30 millones por encima de lo previsto inicialmente.
«Huelgas innecesarias»
La compañía sigue atribuyendo estas «huelgas innecesarias» a los sindicatos «incitados por los empleados de la competencia» , a pesar de que «Ryanair aceptó satisfacer las demandas sindicales y los contratos y leyes locales», según el consejero delegado, Michael O’Leary. La aerolínea ha sufrido tres grandes paros desde el pasado mes de julio: un paro de los pilotos irlandeses y dos huelgas coordinadas de las tripulaciones y los pilotos en Alemania, Holanda, Bélgica, España y Portugal.
Debido a este incremento de costes, Ryanair recortará en un 1% su capacidad para la temporada de invierno de 2018, a partir del lunes 5 de noviembre. Para ello, cerrará la base de cuatro aviones en Eindhoven se cerrará, aunque la mayoría de las rutas hacia o desde la ciudad holandesa continuarán en aviones basados en el extranjero. También se clausura la base de dos aviones en Bremen aunque la mayoría de las rutas continuarán en aviones no alemanes. Y la base de cinco aviones de Niederrhein se reducirá a tres aviones.
La compañía señala que consultará con los pilotos y tripulantes de cabina de esas tres bases para minimizar las pérdidas de empleos, ofreciéndoles vacantes de pilotos en otras bases de Ryanair y permisos remunerados para los tripulantes de cabina.
Ryanair no descarta más paros en los últimos tres meses del año, lo que supondría una nueva reducción de sus previsiones financieras «y puede requerir un recorte adicional de la capacidad de pérdida de invierno».
Fuente: El País