
Repsol continúa invirtiendo en startup para fortalecer su presencia en algunas industrias. Su fondo de inversión Repsol Corporate Venturing ha inyectado tres millones de euros en la compañía finlandesa TactoTek, que desarrolla, industrializa y licencia una tecnología que permite producir superficies inteligentes, en los que se embeben componentes electrónicos y LED.
Esta nueva tecnología, denominada electrónica estructural por moldeo (IMSE por sus siglas en inglés) tiene múltiples aplicaciones, según cuenta la joven empresa. Por ejemplo, en la industria automotriz para integrar controles en paneles del interior del vehículo, en electrónica de consumo para dotar de superficies funcionales a cualquier dispositivo electrónico. También en productos wearables, prendas de vestir o accesorios sensorizados que ofrecen estadísticas de rendimiento o anticipar el momento en que es necesario cambiarlos.
Repsol busca con esta inversión acceder a una tecnología innovadora que permite fabricar productos de altas prestaciones para el sector de la automoción, donde ya es proveedor de otros productos como los combustibles, lubricantes y distintos tipos de materiales para vehículos. La toma de esta participación por parte de la compañía española tiene lugar dentro de una ronda de financiación de 23 millones de euros llevada a cabo por la firma finlandesa.
La nueva inversión llevada a cabo por el fondo de inversión de Repsol Corporate Venturing se suma a otras operaciones llevadas a cabo por la compañía en el entorno emprendedor. Algunas de las participaciones que ha adquirido han sido en la compañía española de impresión en 3D Recreus y en Nanogap, que provee de soluciones en el ámbito de la nanotecnología. Otras apuestas han sido la empresa de domótica Wattio, fabricante de dispositivos y soluciones integrales de internet de las cosas (IoT).
Repsol Corporate Venturing, que cuenta con 85 millones de euros, apuesta por startups que ofrecen soluciones en transición energética, movilidad avanzada, nuevos materiales, economía circular y fiabilidad de operaciones. Actualmente participa en un total de 18 empresas y desde su lanzamiento ha analizado más de un millar de oportunidades de inversión.
«Repsol quiere atraer innovación tecnológica cercana a su despliegue comercial y que se pueda probar de forma ágil para evaluar su potencial, y de ahí nuestra estrategia de innovación abierta pensada para complementar las capacidades internas de Repsol en I+D y busca acelerar la incorporación de tecnologías y modelos innovadores a nuestros negocios», señala la compañía.
Para sus inversiones, el fondo de Repsol se apoya en una red global de contactos que incluye incubadoras, universidades y unidades de venture capital de otras empresas. «Un ejemplo de esta proyección internacional es la participación en Ample, una empresa emergente de San Francisco (EE UU) que busca soluciones de movilidad eléctrica a través de un novedoso enfoque que, mediante la implantación de robótica autónoma, permite la sustitución de baterías en minutos», explican.
Fuente: Cinco Días