
Andrea Orcel, el ex directivo de UBS al que Santander ofreció el cargo de consejero delegado y posteriormente desistió del acuerdo por el bonus que debía pagarle, ha demandado a la entidad española por su fichaje frustrado. El financiero italiano exige en los tribunales que el banco español cumpla su contrato o bien le compense por la cancelación. Según El Confidencial, la cifra que reclama Orcel al Santander supera los 100 millones de euros, incluyendo el sueldo que dejó de cobrar en UBS y el que podría haber recibido en el Santander como consejero delegado.
En marzo, se conoció que Orcel había contratado al bufete de abogados De Carlos Remón para estudiar acciones legales contra la entidad que preside Ana Botín, un proceso que ahora se materializa. Mientras, Santander confía en Uría Menédez la defensa en esta disputa judicial.
Santander anunció el fichaje de Orcel en septiembre de 2018 y, pocos meses después, en enero de 2019, dio marcha atrás al no lograr un acuerdo con UBS, que pretendía que el grupo español se hiciese cargo de los 52 millones de euros que debería recibir Orcel por su retribución diferida a lo largo de siete años.
Durante el proceso, Orcel tampoco estuvo dispuesto a rebajar la compensación a recibir y el consejo de administración de Santander renunció al fichaje, que estaba aún pendiente de autorización del BCE. La entidad calificó el coste que debía asumir como “inaceptable”. José Antonio Álvarez, que iba a ser presidente de Santander España y vicepresidente ejecutivo del grupo, se mantuvo en el cargo de consejero delegado, además de vicepresidente.
Tras conocerse la demanda de Orcel, la acción de Santander cae un 0,6% en la Bolsa española, en línea con los descensos de otras entidades.
Fuente: Cinco Días