
La gasista y eléctrica Naturgy ha publicado sus cuentas, condicionadas totalmente por la revisión del valor de sus activos que se llevó 4.851 millones de euros de beneficio. La compañía ha pedido 2.822 millones en el conjunto de 2018, algo más de lo que esperaba el mercado, 2.770 millones de euros. En términos del negocio típico, el resultado bruto de explotación quedó en 4.019 millones de euros, cifra que es un 3% superior a la del año pasado. Los analistas esperaban, de media, 4.210 millones, por lo que la cifra ha estado por debajo de lo previsto.
La empresa explica que este resultado también se vio afectado por elementos no ordinarios. Sin tenerlos en cuenta, el Ebitda habría crecido un 11,8% hasta 4.413 millones de euros, lo que estaría por encimade lo previsto. Estos elementos no recurrentes son, principalmente, costes de reestructuración y provisiones pr litigios. Igualmente, el resultado neto ordinario, descontando el impacto del deterioro de valor de los activos, habría sido de 1.245 millones de euros, un 57% más que el año anterior.
En términos de facturación, la cifra de negocio ha crecido el 4,9% hasta los 24.339 millones de euros. En paralelo, la depreciación de activos ha permitido aliviar la carga fiscal: Natrugy se ha apuntado 779 millones de euros positivos por impuesto de beneficios. Los tipos de cambio, por su parte, se han llevado 218 millones de euros.
Las áreas de negocio donde más ha crecido el resultado han sido el de gas y electricidad, donde el Ebitda ha crecido un 38,8% hasta 1.360 millones de euros, gracias sobre todo a la comercialización el luz y gas en España y a la división de gas licuado. La división de distribución, por el contrario, se ha mantenido plana, con mejora del 1,8% en el Ebitda (1.802 millones). No obstante, la empresa ha mejorado un 4,5% el resultado de la distribución eléctrica, sufriendo por el contrario una caída del 0,5% en la distribución de gas.
El negocio de distribución en Sudamérica ha caído un 7,9% hasta 791 millones, con caídas notables en Brasil y en el mercado eléctrico de Chile, y un impacto negativo de los tipos de cambio de 171 millones de euros. La rama de México y Panamá también ha sufrido caídas del negocio: un 15% hasta 232 millones.
En cuanto a las inversiones, la empresa destinó 683 millones de euros a mantenimiento (un 19,9% menos) y 1.638 millones a crecimiento, un 76,3% más, sobre todo por la compra de dos barcos metaneros y la inversión en proyectos renovables en España. La deuda ha pasado de 15.154 millones a 13.667, con un descenso de 30 puntos básicos en el coste medio, hasta el 3,1%. La empresa ha reiterado su compromismo, fijado en el plan estratégico, de elevar el dividendo un 5% anual hasta 2022.
Fuente: Cinco Días