
Miles de taxistas de Madrid se concentran en los alrededores de Ifema, el recinto ferial de Madrid, donde hoy se inaugura la feria internacional de turismo Fitur. El objetivo bloquear la edición más grande celebrada hasta ahora de esta feria y presionar al Gobierno de la Comunidad de Madrid para que regule el sector de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) incluyendo una medida clave: la precontratación de estos servicios con un mínimo de 1 hora, el mismo tiempo que han conseguido los taxistas del Área Metropolitana de Barcelona.
Los manifestantes han cortado la autovía de circunvalación M-40 a la altura de la calle Silvano, en las cercanías de Ifema, según informa Efe, citando el centro de pantallas del Ayuntamiento de Madrid. Además, un grupo de taxistas está quemando neumáticos y ocntenedores junto a los accesos al recinto ferial. La protesta de los taxistas se está produciendo en medio de un importante dispositivo policial con centenares de agentes de Policía Nacional y Policía Municipal. La feria será inagurada hoy por los Reyes.
Anoche, volvieron a quedar rotas las negociaciones entre las asociaciones de taxis de Madrid y el gobierno regional. Pasadas las 2 de la madrugada se dio por terminada la reunión. Fuentes del sector del taxi aseguran a CincoDías que el encuentro fue «frustrante». «La Comunidad hace un discurso grandilocuente sobre un segundo borrador de decreto ley y ofrece al final otro idéntico al primero. Así no se puede avanzar», asegura esta fuente.
Desde el sector del taxi ya señalaron anoche a este periódico que no «se conformarán con menos» de lo aprobado en Barcelona. También apuntaron que esperan que los taxistas de Barcelona bajen a Madrid a apoyarles, después de que hayan cerrado el acuerdo con la Generalitat, una vez hayan votado a las 11 de esta mañana aceptar las propuestas que el Govern les hizo ayer. Respecto a la precontratación de los servicios VTC, el Gobierno de Cataluña ha ofrecido fijar por ley un plazo mínimo de 15 minutos para poder contratar un Uber o un Cabify. Pero el decreto incluirá una disposición adicional en la que dará postestad al Área Metropolitana de Barcelona para ampliar hasta una hora el tiempo de precontratación.
Otros puntos clave de la ley que aspira a aprobar la Generalitat el próximo martes, con el fin de que entre en vigor el miércoles, es que los VTC no podrán estar geolocalizados cuando el usuario abra la aplicación de Uber y Cabify y sus vehículos tampoco podrán circular por la calle ni estar estacionados en vía pública si no tienen un servicio asignado. El Govern también se ha comprometido a defender en los tribunales cualquier impugnación al nuevo reglamento del AMB, algo importante pues Unauto, la patronal de las empresas VTC ya ha advertido que denunciará por la vía judicial estas medidas y que podría costar 1.000 millones a las autoridades catalanas en indemnizaciones. Ayer, Uber y Cabify amenazaron con abandonar Barcelona si la Generalitat aprueba el decreto ley tal y como ayer lo plantearon.
De momento, los primeros participantes en Fitur van llegando en metro. Desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid animaron ayer a los asistentes a la feria a acudir a la misma a través de este modo de transporte.
La negociación entre taxistas de Madrid y el Gobierno regional se prevé continúe durante el día de hoy. Pero las posiciones, de momento, están muy alejadas. Si la respuesta del presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, se mantiene ayer ya aseguró que «no cederá ante los taxista sobre la antelación de contratación de VTC». Según resaltó, solo legislará lo que compete a su Gobierno, como la captación.
Sobre este punto, el lunes la consejera de Transporte de la comunidad, Rosalía González, les llegó a proponer que los coches de Uber y Cabify no puedan aparcar en superficie, que cuando terminen un servicio deban ir a un parking o a su base, y que no puedan circular en vacío más de una hora. Igualmente, habrían ofrecido para llegar a un acuerdo con los taxistas que la zona de captación de los VTC sea de 300 metros y que los recorridos mínimos sean de 5 kilómetros.
Fuente: Cinco Días