Banco Sabadell redujo un 56,5% su resultado neto durante los primeros nueve meses del año, situándolo en 247,8 millones de euros. La entidad presidida por Josep Oliu vio castigado su beneficio neto a causa de los ajustes que ha tenido que efectuar en sus carteras institucionales y los graves problemas informáticos que ha tenido en Reino Unido con la migración de datos de TSB, su filial británica. 

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El banco argumenta que, sin computar las pérdidas extraordinarias, su beneficio habría mejorado un 14,7% hasta septiembre, hasta los 647 millones. El margen de intereses y las comisiones netas, que marcan el ritmo del negocio bancario, creció un 2,2%. El margen de intereses creció por sí solo un 4,1%, hasta los 2.741 millones de euros, mientras que las comisiones ascienden un 5,9%.

La ratio de morosidad continúa reduciéndose y se sitúa en el 4,50% (5,44% excluyendo TSB) y cae hasta el 4,32% (5,2% excluyendo TSB) teniendo en cuenta las ventas de carteras, y la cobertura de activos problemáticos se sitúa en un 56,6%, mientras que la de dudosos llega al 57,4% y la cobertura de los activos adjudicados al 55,9%.

En cuanto al nivel de solvencia, la entidad vallesana ha alcanzado una ratio CET 1 phase-in del 12,1% y fully-loaded en el 11% al cierre del tercer trimestre. La ratio de morosidad es del 4,5%, que asciende al 5,4% si no se tiene en cuenta su filial británica.  

Los activos problemáticos ascenderían a 13.630 millones sin contar TSB, 538 millones menos que el trimestre anterior.

Fuente: El País