La aerolínea más joven de IAG, la low cost Level, culminó 2018 con unas pérdidas después de impuestos de 8,4 millones, según detalla el grupo en su informe anual, registrado este martes en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La compañía, que opera desde Barcelona-El Prat y París-Orly, venía de perder 6,4 millones en 2017, ejercicio en el que estrenó sus vuelos baratos entre Europa y América.

Las operaciones de Level fueron puestas en manos de Iberia en su primera etapa, nombrándose consejero delegado al australiano Vincent Hodder ya en julio de 2018. Su resultado de explotación fue de 27,5 millones en rojo el pasado año, en comparación con los 8 millones en pérdidas de los seis meses de operaciones de 2017.

La presión sobre el precio de los billetes, así como el coste del combustible han impactado en el resultado de una empresa que nació para plantar cara al desarrollo de Norwegian.

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Crece el beneficio de Iberia y Vueling

Iberia, por su parte, terminó 2018 con un resultado neto de 414,4 millones, con un aumento del 65,5% sobre los 250,4 millones en 2017. Se acerca así al que fue el mayor beneficio de su historia, el logrado en 2015 de 486 millones. En aquel ejercicio, el beneficio récord se debió a plusvalías extraordinarias por la fusión de su programa de puntos con el de British Airways. Y Vueling acumuló 148 millones de beneficio después de impuestos (120,5 millones en 2017).

Del resto de aerolíneas del grupo, British Airways fue con diferencia la que tuvo un mayor resultado después de impuestos, con 2.055 millones de libras, mientras que Aer Lingus ganço 259 millones de euros.

IAG desveló este martes que su CEO, Willie Walsh, percibió una retribución total de 3,03 millones de libras esterlinas (4,5 millones de euros) el pasado ejercicio, lo que supone una rebaja del 23,3%.

Fuente: Cinco Días