El juicio por la salida a Bolsa de Bankia se ha reanudado hoy con la testificación de Antonio Carrascosa Morales, el actual consejero ejecutivo de la Junta Única de Resolución (JUR), que desde diciembre de 2011 hasta julio de 2012 fue director general de Política Económica del Ministerio de Economía y del Frob, y ha asegurado que el exministro Luis de Guindos autorizó la publicación adelantada del informe del Fondo Monetario Internacional sobre la banca española de 2012 a petición de Christine Lagarde.

El ya famoso informe se remonta a abril de 2012, cuando el FMI publicó sus conclusiones preliminares sobre el Programa de Evaluación del Sector Financiero. Aunque no mencionaba a Bankia, el documento señaló que en España existían diez entidades vulnerablesy que resultaba crucial que tres bancos, y especialmente en más grande de ellos (en referencia a Bankia), realizaran reformas de gran calado para fortalecer su balance y mejorar la gobernanza. En el momento en el que se publicó el informe Bankia acababa de presentar las cuentas del ejercicio 2011 sin auditar, un hecho que aceleró el derrumbe de la entidad y provocó la dimisión de Rato y el cambio de gobernanza en favor de José Ignacio Goirigolzarri.

Tras Carrascosa, ha declarado la expresidenta del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) y ahora vicepresidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Ana María Martínez-Pina que ha achacado «deficiencias» a los trabajos de auditoría de Deloitte. Según ha indicado, los trabajos de la auditora en los estados de marzo y de junio de 2011 pudieron impactar sobre la imagen fiel que esos informes debían reflejar.

Y es que, según ha explicado la actual vicepresidenta de la CNMV, Deloitte no hizo ninguna prueba para verificar si la nueva situación de crisis económica tenía impacto en la valoración de los activos y pasivos de Bankia. «Ese trabajo no estaba documentado, con lo cual esas valoraciones no se habían revisado adecuadamente», ha dicho.

El ICAC abrió en 2013 un expediente administrativo a Deloitte por los trabajos de auditoría de Bankia de los estados financieros resumidos consolidados de la entidad a cierre de marzo de 2011 y a cierre de junio de 2011. Finalmente, el Instituto multó a la auditora con 10,4 millones de euros, pese a que la multa inicial fue de 12,8 millones.

De igual forma, Martínez-Pina ha señalado como deficiente la selección de la muestra escogida por Deloitte del balance de Bankia, ya que, además de que no se determinó de acuerdo a la normativa, se seleccionaron activos concretos que eran «poco» significativos y proporcionados» con el total de créditos que tenía el banco.

La expresidenta del ICAC ha añadido que al organismo que dirigió no le corresponde determinar qué incidencia podía tener el hecho de que unas garantías fueran suficientes o no, aunque ha reconocido que sí que determinó que sería «significativa».

Tras Carrascosa y Martínez Pinaa, previsiblemente prestarán declaración hoy también en calidad de testigos la expresidenta de la CNMV Elvira Rodríguez Herrer, que ejerció dicho cargo entre septiembre de 2012 y octubre de 2016, y el inspector del Banco de España Jesús José Cabezas Pascual, autor en 2010 del informe sobre el National Bank of Florida, la filial estadounidense de Caja Madrid.

Fuente: Cinco Días