El turoperador británico Thomas Cook ha recibido una propuesta preliminar de su máximo accionista, la compañía de inversiones china Fosun, por su negocio de turoperación, cuyo montante no ha trascendido. Las acciones del gigante turístico, que atraviesa una profunda crisis por el declive del paquete turístico, se disparan más de un 10% en Bolsa ante la posible oferta.

Desde hace meses, la empresa tiene en venta su negocio aéreo, por el que, asegura, ha recibido “múltiples ofertas”. Sin embargo es por el negocio de la turoperación por el que está interesado Fosun Tourism, que ya posee una participación del 18% en Thomas Cook. Según ha confirmado la empresa británica, ha recibido un “acercamiento preliminar” por parte de Fosun y se ha puesto en marcha un proceso negociador.

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La propia empresa ha intentado ser prudente y ha advertido de que el acercamiento de Fosun no significa necesariamente que se vaya a producir una oferta en firme y que sigue abierta a cualquier oferta en cualquiera de las otras opciones estratégicas que maneja, como la venta del negocio aéreo o de la filial de los países nórdicos. Fosun Tourism es la rama turística de un conglomerado chino del magnate chino Guo Guangchang, que posee desde empresas farmacéuticas hasta aseguradoras y es la dueña de la cadena hotelera de lujo Club Med. Las acciones de la empresa china subieron un 3,8% en la Bolsa de Hong Kong.

La turoperadora, la empresa turística más veterana del mundo, la inventora del paquete turístico, tiene además hoteles propios, agencias de viajes y empresas para dotar de servicios a los viajeros en el destino. Sin embargo, es una empresa que se encuentra en sus horas más bajas, ante la emergencia de nuevos hábitos de los viajeros, que han dado en gran medida de lado al viaje organizado para buscar y contratar por su cuenta estancias, transporte o experiencias, diseñando a medida el viaje.

Estas nuevas tendencias, que han pillado a contrapié al gigante británico, se unieron el verano pasado con una ola de calor en Europa Central que disuadió a muchos europeos de viajar al Mediterráneo y a otros muchos les empujó a contratar el viaje a última hora, con descuento, lo que hundió las cuentas de Thomas Cook. De hecho, ha tenido que lanzar varios profit warnings (avisos de que las cuentas iban peor de lo esperado) en los últimos meses, y se encuentra en una situación financiera es muy delicada.

Fuente: El País