Inditex volvió a batir sus récords y cerró los primeros nueve meses de su ejercicio (1 de febrero-31 de octubre) con unas ventas de 19.820 millones de euros, un 7,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Además, consiguió un beneficio neto de 2.720 millones, un 11,6% más, gracias a una mejora de los márgenes que lleva a su presidente, Pablo Isla, a reclamar la vigencia y el «potencial de crecimiento sostenido en el tiempo» del modelo integrado de venta física y online de la firma textil gallega. Durante el año pasado, en que el crecimiento no fue tan robusto, algunos analistas ponían en duda el modelo.

Sin embargo, tras esas dudas, la empresa va camino en 2019 de cerrar un año de récord, con cifras de crecimiento que no se veían desde 2017. Y además, acelerando y a falta del trimestre más productivo para las firmas textiles, el que coincide con la temporada invernal (prendas más caras), navideña y de rebajas. Así, ha ido incrementando el ritmo de crecimiento conforme avanzaba el año, pasando de un aumento de ventas del 4,8% en el primer trimestre a un 6,6% en el segundo y un 7,5% en el tercero. El beneficio, que rozó el 10% de aumento en la primera mitad del año, se acerca ahora al 12%.

En la nota de presentación de los resultados, la empresa destaca que ha logrado mejorar dos puntos básicos el margen bruto, que se sitúa en el 58,2% de las ventas, frente al 58% del mismo periodo del año anterior. La posición de caja de la empresa mejora igualmente un 17%, hasta situarse en 7.734 millones de euros, «como consecuencia del buen desempeño operativo».

Fuente: El País