Ford ha anunciado hoy una importante reestructuración de su negocio en Europa en la línea de ganar «rentabilidad y reducir costes estructurales». A través de un comunicado, la compañía señala su intención de acometer una «reducción del excedente laboral» del grupo en sus plantas europeas para lo que prevén iniciar negociaciones con los agentes sociales. La compañía, que cuenta con 53.000 trabajadores en sus centros de trabajo europeos, ha evitado concretar el número de afectados por la reestructuración, aunque sí que se refieren a «miles» de  afectados. 

En una conferencia telefónica con medios de comunicación, el vicepresidente de Ford en Europa, Steve Armstrong, ha evitado dar detalles sobre el número –sí ha hablado de «miles»– qué países y centros de trabajos quedarán más afectados por los recortes, a la espera de que se negocie con los sindicatos.

El comunicado remitido por la compañía estadounidense no hace mención de su planta española de Almussafes. En cambio, sí que comunica que cerrará a finales de este año su fábrica cambios automáticos de Burdeos, que ha iniciado conversaciones para poner fin a la producción de su modelo C-MAC y Grand C-MAX en las instalaciones de Saarlouis (Alemania) y la reestructuración de su negocio en Rusia, donde está implantada a través de una joint venture. Asimismo se unificarán sedes en Reino Unido.

Carlos Faubel, secretario general de UGT en Ford España, ha admitido que el comunicado de la matriz europea genera «incertidumbre» en la factoría española, pese a que no se encuentra actualmente «en una mala situación». Faubel, que está en Colonia en una convocatoria de la compañía, ha subrayado esa incertidumbre por el tamaño de la fábrica, cuando los planes de Ford pasan por una reducción de la producción. Ha señalado, no obstante, que se conocerá la afectación durante el primer semestre de este año. El sábado se ha convocado una asamblea en la planta valenciana para explicar las medidas en toda Europa a la plantilla.

Ford quiere conseguir un EBIT en Europa del 6%, lo que explica la reestructuración que pretende negociar con accionistas y los sindicatos. En el tercer trimestre del año perdió 245 millones de euros. Y, aunque asegura que no ofrecerá datos más concretos hasta los próximos meses, tiene muy claras sus intenciones, que pasan por delimitar su negocio en tres áreas:  vehículos de pasajeros, comerciales y de importación. Asimismo anuncia una un potencial alianza con Grupo Volkswagen para impulsar el crecimiento de su negocio de furgonetas comerciales.

Respecto a su catálogo de vehículos, Ford asegura que se centrará en los segmentos más rentables, mientras que no dudará en abandonar líneas de coches y mercados decepcionantes. «Invertiremos en los vehículos, servicios, segmentos y mercados que mejor nos apoyen en un negocio rentable y sostenible a largo plazo», explica en el comunicado Steve Armstrong, vicepresidente de Ford en Europa.

La apuesta eléctrica de Ford pasa por dotar de todas las posibles tecnologías eléctricas a los actuales modelos y a los que surjan en el futuro. Desde híbridos, híbridos enchufables a eléctricos puros.

Fuente: El País