La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha hecho público esta mañana el balance del turismo extranjero en 2018. Pese a que la llegada de viajeros cayó durante tres meses (abril, julio y agosto), el pasado ejercicio se cerró con 82,6 millones de viajeros, lo que supone un nuevo máximo histórico, con 1,8 millones más que en 2017 y un alza interanual del 0,7%. Todo ello pese a la masiva fuga de turistas británicos y alemanes a destinos más baratos, como Turquía, Túnez o Egipto, compensada solo parcialmente por el alza de turistas de América y Asia.

Pese a ello, Maroto ha hecho especial hincapié en el crecimiento del gasto, que avanzó un 3,1% hasta 89.678 millones de euros, también máximo histórico y con un crecimiento cuatro veces superior al de las llegadas. «Hoy es un día de satisfacción para todos con estos buenos datos. El alza en el gasto confirma la robustez del sector y la apuesta del Gobierno por un turismo de mayor calidad”, recalcó.

Los datos hasta noviembre mostraban un deterioro de los dos principales mercados emisores (Reino Unido y Alemania), que supone un 36,2% de los turistas extranjeros que viajan a España. Reino Unido representa un 22,4% del total y Alemania un 13,8%. En los once primeros meses de 2018, el número de viajeros de Reino Unido bajó un 2% (356.000 menos), mientras que el ajuste en el caso de Alemania fue del 4,7%, con 535.000 viajeros menos. Ese profundo deterioro podría haber provocado, a la espera de confirmación, que Francia hubiera desbancado a Alemania como segundo destino emisor de viajeros a España. Hasta noviembre la distancia era apenas de 95.000 viajeros.

Fuente: Cinco Días