China es el primer emisor de turistas en el mundo. En 2017, 131 millones de ciudadanos chinos viajaron al extranjero. A España apenas llegaron 515.000 viajeros, un 0,4% del total, por debajo de los grandes destinos competidores como Francia e Italia, con 1,7 y 1,5 millones, respectivamente. Las perspectivas de la Organización Mundial de Turismo apuntan a que esa cifra llegará a 200 millones, gracias al crecimiento imparable de la clase media en un país con 1.200 millones de habitantes. Pero, al margen de la cantidad, el rasgo más diferencial del turista chino es su propensión al gasto. El turista medio de China gasta solo en compras el doble de lo que lo hace un viajero europeo, según los datos aportados por la empresa de tax free Global Blue.

Consciente del retraso de nuestro país respecto a la competencia, la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Oliver, anunció un plan para tratar de corregir ese desfase. “Tenemos que mejorar mucho en promoción y en el posicionamiento de marca país, pero desde nuestro punto de vista facilitar los visados es un tema crucial”, recalcó durante la inauguración del foro Shopping Tourism & Economy Summit, orientado al debate para atraer turismo de calidad y que gaste más durante sus estancias en España. Los datos aportados por Turespaña revelan que el tiempo medio para tramitar un visado en los quince centros que tiene el Ejecutivo de España en territorio chino es de quince días frente al día que tarda Francia, los dos en Suiza o los cinco de Italia. En esta línea, el embajador de China en España, Lyu Fan, recalcó las iniciativas llevadas al menos por otros ocho países europeos en este sentido, eximiendo de la necesidad de visado a los viajeros chinos en temporada alta o retrasando ese trámite hasta el aeropuerto de llegada.

Oliver también destacó, sin detallar cifras presupuestarias, que se está trabajando para mejorar la promoción en origen en China. “Se están identificando segmentos por nacionalidades y productos y se está intensificando la promoción en origen”, recalcó. En este sentido, la secretaria de Estado de Turismo destacó que Turespaña está realizando 200 actividades de marketing para convertir a España en un destino atractivo para los viajeros chinos y que cuenta con presencia en al menos nueve ferias comerciales ligadas al turismo.

También insistió en la necesidad de impulsar la conectividad aérea entre España y China frente a otros países que tienen más conexiones. “Las conexiones entre España y China han mejorado, con seis nuevas rutas en dos años. También estamos negociando la reapertura de la línea que une Bangkok con Madrid, cerrada en septiembre de 2015”, recalcó Oliver.

En este sentido, Juan Cierco, director de Relaciones Institucionales de Iberia, destacó que la rentabilidad es el principal factor que determina contar con más rutas aéreas. “Es importante que las rutas sean rentables. Viajar en avión si no hay rentabilidad no tiene mucho sentido. Para que esto se produzca antes hay que trabajar la agilización de los visados, la promoción o la marca país”, apuntó Cierco, que ensalzó las palabras de Oliver respecto al futuro modelo turístico. La secretaria de Estado de Turismo vaticinó que la llegada de turistas extranjeros al cierre de este año bajará un 0,8% hasta los 81 millones, mientras que el gasto subirá un 3% hasta los 90.000 millones. “Hay que dejar de medir el éxito turístico por las llegadas y sí por los ingresos. El modelo debe centrarse en la rentabilidad. El turismo de compras no solo atrae a visitantes de mayor gasto, sino que también sirve para desestacionalizarlo”.

Fuente: Cinco Días