El consejo de administración de la cadena de supermercados Dia ha decidido prescindir del que hasta hoy era su máximo responsable, el consejero delegado Ricardo Currás, según ha informado en un hecho relevante remitido a la CNMV. Como consecuencia del relevo, Currás ha decidido asimismo abandonar el consejo del grupo distribuidor. Currás será sustituído pro Antonio Coto, responsable del negocio en Argentina y Brasil. Aunque el documento no da razones del cese, los últimos resultados de la cadena no habían cumplido los objetivos: en el primer trimestre, las ventas cayeron un 10% y los beneficios un 74%, después de uin 2017 también mediocre. Tras el anuncio del despido de Currás, las acciones de la cadena se han disparado y ganan un 8% en Bolsa.
Antonio Coto, nuuevo consejero delegado de Dia, en una imagen facilitada por la empresa. Según informa la compañía a la CNMV, el consejo de administración «previo informe favorable de la Comisión de Nombramientos, ha acordado por unanimidad» este viernes «poner fin a la relación» con Ricardo Currás como consejero delegado. Como consecuencia, el ya ex consejero delegado ha presentado su renuncia a su puesto en el órgano de gobierno del grupo. Después, el consejo ha nombrado a Antonio Coto, hasta ahora director ejecutivo para América Latina y co 30 años de experiencia en la empresa, nuevo consejero delegado, para lo cual se le ha concedido primero el puesto en el consejo que dejaba libre Currás. Su nombramiento, sigue la nota, sera sometido al voto de la próxima Junta General de Accionistas.
Ricardo Currás pone fin así a 32 años en la empresa y 10 como máximo ejecutivo. La cadena ha enviado a los medios de comunicación una nota en la que le agradece su «extraordinaria labor, aportación, esfuerzo y compromiso» en la «evolución de un modelo de éxito único». La presidenta del grupo, Ana María Llopis, destaca en la nota su «dedicación a lo largo de estos más de 10 años al frente de la Compañía» y su contribución para conseguir que Dia sea «una empresa de distribución líder en proximidad y precios, con más de 65.000 empleados» entre directos e indirectos. Fue el directivo que condujo a la empresa para su salida a Bolsa en 2011.
Esos éxitos habían venido declinando en los últimos tiempos. Los resultados de 2017 ya fueron malos — de «complicado» calificó el año la propia cadena—, con una acusada caída del beneficio del 37%, hasta los 109,6 millones de euros. Era, además, el tercer año consecutivo de caída del resultado. Las ventas, además, cayeron un 0,6%, hasta 8.620,6 millones. No podía atribuir siquiera la caída a algún efecto adverso de divisas, dado que fue en España donde más cayó el negocio, un 4,7%, mientras crecía en Brasil y Argentina.
Dia admitió entonces que su política agresiva de precios, que «machacó» los márgenes, en palabras del propio Currás, había lastrado las cifras. La rebaja de precios, especialmente en el segundo trimestre, había sido la estrategia elegida para responder a la feroz competencia en el sector, pero solo sirvió para firmar un ejercicio mediocre, en el que solo destacó el crecimiento en América Latina (un tercio del negocio), y en venta online (57 millones, más del doble que un año antes). Así, 2017 fue «el primero en que no hemos alcanzado nuestros objetivos desde que salimos a Bolsa en 2011», recordó el ya ex consejero delegado.
Fuente: El País