Los resultados del primer trimestre de Dia han confirmado los dato que el grupo de supermercado adelantó a finales del pasado mes de abril, con los que su consejo de administración quería dejar patente la grave situación financiera en la que está sumida la empresa. Y las cifras publicadas esta mañana en la CNMV lo corroboran.

Durante los tres primeros meses del año, Dia se ha anotado unas pérdidas de 144 millones de euros, en línea con lo que publicó en aquel anticipo, y muy por encima del resultado neto negativo de 16 millones que se anotó en el primer trimestre del año pasado. Esta abultada pérdida supone agravar la situación de patrimonio neto negativo que arrastra Dia desde el cierre del ejercicio 2018, elevándose hasta los 175 millones de euros en su matriz, por los 100 con los que cerró el año. El tiempo se le agota a la compañía que dirige, como consejero delegado, Borja de la Cierva. El día 20 de mayo se cumple el plazo para sacar a la empresa de la causa de disolución con una inyección de capital, en concreto, los 500 millones que se ha comprometido a aportar su primer accionista, Letterone, cuando llegue a un acuerdo de refinanciación con los bancos acreedores, algo que se sigue dilatando.

Si grave es la situación patrimonial de Dia, la evolución de sus ventas no es mucho mejor. Durante el primer trimestre, sus ingresos totales fueron de 1.664 millones, un 7,2% menos que un año antes. Preocupante es también la evolución de las ventas comparables, es decir, las que tienen en cuenta a las tiendas con más de un año de actividad y que son utilizadas en distribución para medir la salud real del negocio. Estas han sufrido una caída del 4,3%, tras un desplome especialmente pronunciado en marzo, rozando el 8%..

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Todo ello ha hecho aumentar la deuda de la empresa por encima de los 1.700 millones de euros, y hay que recordar que el próximo 31 de mayo finaliza la financiación acordada con los bancos acreedores el 31 de diciembre del año pasado, y que dotó a la empresa de la liquidez suficiente para poder, por ejemplo, pagar a sus proveedores. Aplicada la norma contable IFR 16, el endeudamiento neto se dispara hasta los 2.377 millones.

En paralelo, la toma de control de Letterone, el fondo controlado por el inversor ruso Mijail Fridman, sigue su curso. Anoche se cerró el plazo de aceptación fijado para que los accionistas se adhiriesen a la oferta de 0,67 euros lanzada por el primer accionista, después haberlo retrasado hasta en dos ocasiones, y después de que la CNMV le permitiese prescindir de un umbral mínimo de aceptaciones para sacar adelante la opa.

Como publica en su edición de este martes CincoDías, las fuentes consultadas por este periódico dan por hecho que Letterone ha logrado hacerse con más del 50% del capital. Todo sigue a expensas de un acuerdo con la banca que podría dilatarse hasta conocerse el porcentaje final que controlará el fondo.

Fuente: Cinco Días