
La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha sido la primera ejecutiva del sector que ha decidido romper una lanza a favor de Francisco González, ahora presidente de honor de BBVA. La banquera defendió que González «ha sido un banquero modélico» y deseó a BBVA
que «haya un desenlace y una investigación rápida» para evitar que pueda afectar a la reputación del banco y del sector. Dancausa siempre sorprende en las ruedas de prensa porque es habitual que conteste lo que piensa, algo que es de agradecer.
La directiva explicó que González «ha llevado las riendas de BBVA de manera impecable. Ha sido uno de los que ha liderado la transformación del sector», para añadir «ahí están los resultados». Aseguró además que «nadie le ha condenado a día de hoy».
Dancausa respondió así a las preguntas de los medios durante la presentación de resultados del banco, que el pasado ejercicio batió récords de beneficio con 526 millones y que supone un incremento del 6,3% frente al ejercicio anterior, y una rentabilidad del 13,2%, la más alta del sector.
La banquera eludió, eso sí,efectuar comentarios «ajenos a la actividad bancaria» al ser cuestionada específicamente sobre el escándalo que vincula al banco con el excomisario José Manuel Villarejo en supuestas escuchas a miembros del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, así como a
empresarios y periodistas en los años 2004-2005, coincidiendo con el intento de Sacyr de hacerse con el control de BBVA.
Dancausa, que ha sido una de las principales ejecutivas del sector que se ha quejado de la mala imagen que tiene la sociedad del la banca, insistió en su preocupación en que no acabe de cerrarse esta situación reputacional del sector por cuestiones como la de BBVA o el impuesto de actos jurídicos documentados, y mostró su confianza en que «en algún momento la sociedad» será «consciente» del papel que desempeña la banca porque «financia sueños» como la compra
de una vivienda.
Eso sí, Dancausa considera que la decisión de Santander de abortar el fichaje de Andrea Orcel como consejero delegado por el alto coste (más de 52 millones de euros) «no afecta a la reputación del sector».
La banquera, además, reclamó que se convoquen elecciones anticipadas si el Gobierno no logra finalmente sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado para 2019. Mantiene que «lo ideal» sería que las cuentas se aprobaran y «salir para adelante». Pese a este deseo, Dancausa reconoció que hay «bastante incertidumbre» al contar con un parlamento «muy fragmentado».
Y, pese a que esa fragmentación es una realidad que está ocurriendo en toda Europa, subrayó que la incertidumbre sobre la aprobación de los Presupuestos «no ayuda a crecer», «se paran las inversiones» y acaba pasando factura a la confianza que necesitan las empresas para desarrollar
sus proyectos. Eso sí, alabó al empresariado español, que ya «ha sacado a España de la crisis». Dancausa elogió como «encomiable» el esfuerzo de los empresarios durante los peores momentos para salir fuera y dar la vuelta a la cuenta de resultados cuando el escenario no era el más favorable.
Expresó su deseo de que «haya estabilidad» política, y «que no nos graven con demasiados impuestos», que «nos dejen hacer las cosas y de vez en cuando nos escuchen», sentenció. La banquera, de hecho, fue muy crítica con las últimas subidas de impuestos aprobadas por el Gobierno de Pedro Sánchez. «Las subidas del tipo impositivo son un error, un animal de patas muy cortas. Un país en desaceleración debería reducir los impuestos para que haya más margen para crear empleo», declaró. Sobre el impuesto a las transacciones financieras (tasa Tobin), considera que provocará fuga de capitales y recortará la rentabilidad de los fondos de inversión.
Fuente: Cinco Días