
Coca-Cola y los trabajadores de la embotelladora de la compañía en Fuenlabrada, cerrada en 2014, han alcanzado un preacuerdo para cerrar el conflicto abierto desde hace casi cinco años. Según ha informado CC OO, el final de la negociación contempla «el compromiso de Coca Cola de retornar a un proyecto fabril en la zona centro [en un radio de 70 kilómetros alrededor de Madrid] en un plazo de dos años para todos los trabajadores menores de 58 años», explica el sindicato.
Fuentes de Coca-Cola especifican que la posibilidad de retomar la actividad industrial se llevaría a cabo a través de un centro mixto, es decir, con actividad logística y fabril, siempre que encaje con la estrategia de Coca-Cola European Partners, que aglutina a las principales embotelladoras europeas del grupo y quien decide las inversiones. Estas fuentes explican que las partes se han comprometido a abandonar de forma definitiva la vía judicial, ya que, consideran, este preacuerdo supone la paz social definitiva con los trabajadores. Sin embargo, los procesos individuales que algunos trabajadores mantienen en los juzgados de lo social de Móstoles para resolver su relación laboral con Coca- Cola continuarán su curso.
«Nos hemos dado un plazo de dos años para que Coca-Cola European Partners, que es quien decide las inversiones, decida si hay proyecto o no y se ponga final definitivo al conflicto», explica a CincoDías el presidente del comité de empresa de Coca-Cola Fuenlabrada, Juan Carlos Asenjo. De no aprobarse ese centro, entraría en juego el plan social que incluye el preacuerdo, que contempla prejubilaciones y garantías de renta para aquellos que no alcancen la edad de prejubilación, que asumirán Casbega y CCEP. Según el comunicado remitido por CC OO, las prejubilaciones comenzarán en enero de 2019 para los trabajadores de mayor edad.
El preacuerdo significa el final del proyecto de convertir la fábrica de Fuenlabrada en un Centro de Operaciones Industriales y Logísticas. Esta cerrará sus puertas y la actividad logística que había en ella se redistribuirá. Hasta que se resuelva el futuro del nuevo centro, los trabajadores con menos de 52 años tendrán un permiso retribuido, conservando un salario hasta que se tome una decisión definitiva.
La embotelladora de Coca-Cola, entonces Coca-Cola Iberian Partners, ejecutó a mediados de 2014 un ERE que afectó a 821 personas y conllevó el cierre de las fábricas de Fuenlabrada, Mallorca, Alicante y Asturias. En 2015, el Tribunal Supremo decretó la nulidad de estos despidos y obligó a la compañía a reincorporar a los afectados. La de Fuenlabrada era la única de las fábricas donde no se había alcanzado ningún acuerdo definitivo con la plantilla, de unos 160 trabajadores.
Fuente: Cinco Días