La firma francesa de vehículos Citroën ha avisado este martes de que el 10% de sus concesionarios en España (la compañía tiene 120 en el país) están en una mala situación y que algunos de ellos están «perdiendo dinero». «Cuando tenemos concesionarios que tienen una cuota de mercado del 5%, les hacemos una llamada de atención y a veces se llega a casos en los que el concesionario no continúa (…) Los concesionarios que están en peor situación están perdiendo dinero», ha dicho Pablo Puey, director general de Citroën en España y Portugal. «Calculamos que el 10% se encuentra en esta situación», ha añadido Puey.

El directivo no considera, de momento, la posibilidad de que la firma aumente su número de puntos de venta de coches. «No creo que las marcas tengan planes de expansión de sus redes de concesionarios, porque el mundo está cambiando», ha señalado Puey.

Por otro lado, el directivo ha asegurado que en la compañía «están felices» por los resultados de ventas en España, que por primera vez desde el 2010, superarán las 100.000 unidades. La empresa lleva creciendo de manera consecutiva año a año desde el 2013, cuando comercializaron 60.500 coches. La automovilística ha alcanzado una cuota de mercado del 6,7%, un 0,06% más que el año pasado. El objetivo de la marca es volver a estar entre las tres firmas más vendidas (el año pasado quedaron cuartas, según cifras de la empresa). España es el tercer mercado a nivel mundial de Citroën, por detrás de China y Francia.

«Pasa de todo en el mundo del automóvil, pero nosotros vendemos 100.000 coches», ha destacado Puey, en referencia a los diferentes dificultades que ha atravesado el sector en 2018 (entre otros, la entrada en vigor de la nueva norma de emisiones WLTP y la bajada abrupta de la venta de vehículos diésel). En ese sentido, el directivo argentino espera que el mercado «sea razonablemente estable» en 2019, pero avisa de que el último trimestre de ese año será «complejo», debido al objetivo que se ha marcado la Unión Europea para el 2020, en el que la media de emisiones de los automóviles nuevos tendrá que ser de 95 gramos de CO2 por kilómetro. «Va a ser un año movido e interesante», ha señalado Puey.

Respecto a la propuesta del Gobierno de prohibir la matriculación de vehículos de combustión en 2040 y su circulación en 2050, ha asegurado que «no parece que vaya a ser muy problemático» para la firma. «Pero, hay decisiones demasiado anticipadas a los tiempos. El verdadero problema sigue siendo la vejez del parque automovilístico español. El diésel tiene varios años para seguir siendo una alternativa de movilidad», ha dicho Puey. «El mal clima generado en torno a este carburante ha generado que se vendan más automóviles de gasolina, lo que está provocando que el mix de emisiones de CO2 sea mayor», ha añadido.

El directivo ha señalado que se han producido «declaraciones desacertadas» por parte de algunos políticos y que «esa superficialidad de análisis» puede contagiarse a otros miembros de la administración. «No entendemos porqué no se toman medidas para rejuvenecer el parque, con el peso industrial que tiene España en este sector», se ha quejado Puey.

Fuente: Cinco Días