
La dirección de CaixaBank ha transmitido hoy a los sindicatos su intención de recortar en 2.157 trabajadores su plantilla en España, cerca del 7,3% de su plantilla total, en la segunda reunión que han mantenido para afrontar el expediente de regulación de empleo (ERE) anunciado hace dos semanas. La compañía plantea el tijeretazo para llevar a cabo la reestructuración de su red de oficinas, de las que se cerrarán 793 sucursales, según consta en su plan de negocio para el periodo comprendido entre 2019 y 2021.
Fuentes del banco han señalado la voluntad de alcanzar un acuerdo con los sindicatos para que las bajas se realicen de forma voluntaria. En esta segunda reunión celebrada en Madrid con los sindicatos —cuyos representantes demandan que la negociación continúe sin presiones de plazos— se esperaba que se concretara la afectación del recorte.
Durante el encuentro mantenido la pasada semana CaixaBank también planteó cambios en las condiciones laborales de la plantilla que continúe en la entidad (sobre todo para quienes trabajen en oficinas) y un plan de movilidad geográfica (considerada a partir de cambios que impliquen un traslado superior a los 25 kilómetros de distancia).
Las intenciones de CaixaBank pasan por extender su modelo de oficinas boutique en áreas urbanas, donde crearía 700 nuevas en los próximos tres años, y reducir el número de las oficinas hasta ahora más habituales. Ese es el origen del principal excedente de plantilla que cuantifica la entidad, que pretende ahondar también en un modelo de gestor remoto, a través de canales digitales.
La reestructuración afectará a la plantilla del banco, que cuenta con un total de 29.508 trabajadores si no se tiene en cuenta el portugués BPI y otras filiales, que quedan fuera del ERE.
No es el primer ERE que plantea CaixaBank en los últimos años. En 2013 hizo un recorte de 2.600 trabajadores y en 2015, otro de 700 trabajadores, en paralelo a los procesos de consolidación que ha llevado el conjunto del sector financiero.
Fuente: El País