La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha defendido la decisión del consejo de administración de dar marcha atrás en el nombramiento del italiano Andrea Orcel como próximo consejero delegado, subrayando que se llevó a cabo tras un proceso diligente y con la vista puesta en los valores y las responsabilidades de la entidad.

Botín ha reconocido que la decisión, que se tomó al más alto nivel de gobierno corporativo, fue «difícil, pero la correcta». De hecho, ha explicado que existían unos requerimientos regulatorios que llevaron a tomar una decisión precipitada, sin todavía tener todos los flecos atados sobre la cuantía final a la que se debía de hacer frente al fichar a Orcel, banquero que procedía de UBS. La entidad suiza complicó el fichaje al considerar al Santander un competidor y, por tanto, no pagar sus bonus, que Orcel exigió al Santander.

«Teníamos razones para hacer la oferta. Finalmente, cuando supimos la cifra, consideramos que no era asumible, sobre todo ante las responsabilidades que tenemos con nuestros accionistas, empleados y la sociedad en general», ha precisado.

Por otro lado, la banquera ha evitado hacer algún comentario sobre las informaciones de que Orcel podría estar preparando el inicio de una batalla legal contra el Santander por haber rescindido su contrato. Además, ha recalcado que parte de la negociación y sus detalles son confidenciales, por lo que ha rechazado hacer una valoración, aunque ha dicho que «por supuesto» mantiene conversaciones con él.

José Antonio Alvarez, actual consejero delegado del Santander y que iba a asumir la presidencia ejecutiva de Santander España y la vicepresidencia de Santander cuando se materializara la llegada de Orcel, se mantendrá en su actual cargo, además de asumir el de vicepresidente del consejo. Tras el anuncio, quedó sin efecto su designación como presidente de Santander España.

De este modo, Botín ha subrayado que Alvarez se mantendrá como consejero delegado por un tiempo «indefinido». «Habéis visto los resultados de estos últimos años, tenemos un gran futuro por delante que vemos con optimismo. Está haciendo su trabajo genial», ha precisado. En la presentación previa a analistas, Botín ha ya apuntó que el coste de la compensación para Orcel no era el apropiado para un bano minorista, pero que las relaciones con UBS siguen siendo positivas.

Botín, asimismo, no ha avanzado novedades sobre el dividendo en la presentación a analistas. «Lo discutiremos con más detalle en abril [el día del inversor]. De momento no vamos a cambiar lo que anunciamos: el pago plenamente en efectivo en 2019 y dos dividendos en lugar de cuatro», afirmó.

Convencer a Echenique

En cuanto al cargo de Rodrigo Echenique, que se mantendrá como presidente de Santander España hasta el próximo mes de marzo, Botín ha explicado que existe un proceso de selección y que el fichaje podrá ser tanto interno como externo.

No obstante, la presidenta del Santander ha hecho una petición y le ha pedido a Echenique «que no tenga tanta prisa» y que aguante unos meses más. «Tenemos que convencerle para que se quede un poco más», ha apostillado.

Fuente: Cinco Días