
Felipe Benjumea, expresidente ejecutivo de Abengoa ha interpuesto una demanda, a través de la sociedad Inversión Corporativa, contra el Banco Santander y HSBC en la que reclama 900 millones de euros por su responsabilidad en la quiebra de la compañía de ingeniería y energías renovables en 2015. Igualmente, las sociedades Finarpisa y Ardachón, inversores de Abengoa, han demandado por 105 millones a las entidades financieras.
Los servicios jurídicos de las tres sociedades se basan en la sentencia de la Audiencia Nacional en enero de 2018 en la que el tribunal reconoce como hecho probado que el 14 de septiembre de 2015 no se pudo llevar a cabo la firma de la carta de aseguramiento de ampliación de capital de 650 millones de euros que Abengoa había acordado previamente con Santander y HSBC.
Según los demandantes, el Banco Santander «impuso de manera novedosa y sorpresiva para firmar la operación» el cese Felipe Benjumea el día previsto para la firma, lo que provocó una desconfianza en el mercado sobre la compañía y una demora en la ampliación de capital que lastró la caja de Abengoa llevándola al preconcurso de acreedores un mes después.
«El día 14 de septiembre en el que estaba previsto que se procediera a la firma de aseguramiento, el Banco Santander impone la salida de Felipe Benumea. Al imponer el cese hacen imposible la firma y como consecuencia de la salida del presidente ejecutivo hay una pérdida de confianza del mercado en Abengoa que repercute en pérdidas de liquidez y se agrava con el retraso de la ampliación de capital», ha asegurado el abogado de Inversión Corporativa, Álvaro Remón.
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La demanda de Inversión Corporativa, admitida a trámite por el Juzgado de Primera Instancia Nº43 de Madrid, ya «ha sido respondida tanto por Santander como por HSBC», aunque rechazan el contenido de la misma. Por su parte, la demanda de Finarpisa y Ardachón, remitida al Juzgado de Primera Instnacia Nº86 de Madrid, aún está a la espera de admisión y respuesta. Los servicios jurídicos de las partes demandantes estiman un periodo de entre 12 y 18 meses hasta que se produzca una sentencia.
Según los abogados de Inversión Corporativa, Finarpisa y Ardachón, las entidades bancarias rechazan la demanda debido a que «alegan que ha entrado fuera de plazo». Además, aducen una debilidad de caja de Abengoa en los meses previos al cese de Benjumea y estiman que la petición de la salida del presidente formaba parte «de una negociación que no había terminado».
Inversión Corporativa, Finarpisa y Ardachón reclaman una pérdida patrimonial superior a los 1.000 millones de euros, y además dejaron de ser accionistas mayoritarios de referencia. Su 51,35% de representación política en la sociedad se ha diluido hasta el 2,9% actual. Además, Inversión Corporativa se encuentra en situación de concurso de acreedores con una deuda que ronda los 100 millones de euros.
Fuente: Cinco Días