
La Asociación Nacional de Fabricantes de Coches, Anfac, ha denunciado ante la Comisión Europea y ante el Consejo para la Unidad de Mercado (dependiente del Ministerio de Economía) la Ley de Cambio Climático y Transición Energética del Gobierno de las islas Baleares, por la cual los automóviles diésel no podrán circular por las islas a partir de 2025 y el resto de vehículos de combustión a partir de 2035.
«Estas medidas están huérfanas de cualquier respaldo técnico o científico y suponen un claro incumplimiento del derecho de la Unión Europea», han dicho desde Anfac. Los fabricantes aseguran que esta medida, lejos de ayudar en la lucha por tener un aire más limpio, está siendo contraproducente, ya que según la asociación, el anuncio ha provocado que el mercado de vehículos nuevos haya crecido mucho menos en las islas que en el resto del país (en Baleares aumentó un 1,6% y en España creció un 7%).
Además, el lobby ha remarcado que también se ha visto afectado el mercado de segunda mano, ya que la venta de los coches más nuevos ha caído y la de los automóviles viejos de más de 20 años ha crecido un 14%. «Nadie quiere invertir en vehículos nuevos o seminuevos ante la incertidumbre de cuándo tendrán que prescindir de ellos», han explicado en Anfac. «El golpe para el sector es durísimo mientras que el efecto para el medioambiente y la salud de las personas es el opuesto al que se pretendía conseguir: circularán vehículos cada vez más antiguos en vez de sustituirse por los nuevos cada vez menos emisores», han añadido los fabricantes.
Desde Anfac resaltan que Europa se ha marcado objetivos de descarbonización con la vista puesta en 2050, con estrategias de impulso y no con prohibiciones. El proyecto del Gobierno de las Islas adelantaría entre 15 y 25 años «sin articular medidas de apoyo».
Fuente: Cinco Días