
La petrolera Galp es la ganadora de la puja de parte de los activos de Zero-E, la filial de activos renovables de ACS que intentó salir a Bolsa y que después comenzó un proceso de venta privada. El grupo portugués se hará con unos activos valorados en 2.200 millones de euros (computando capital más deuda), que dará unos beneficios al grupo constructor de 330 millones de euros, 70 más de los anunciados hace tres semanas.
Galp no compra Zero-E al completo, sino solo sus activos en España. El 69% de su capacidad actual de la filail está en España, un 13% en Latinoamérica –México, Uruguay, Brasil, Perú y Chile– y el restante 18% repartido en Argelia, Reino Unido y Sudáfrica. La mayor parte de su potencia es en el área solar fotovoltaica, con 914 megavatios de los casi 1.500 que tiene listos, o casi, para explotar. CincoDías publicó el pasado 11 de diciembre que Galp era una de las firmas interesadas en los activos.
El grupo luso se convierte con la operación en el principal productor de energía solar de la Península Ibérica. Los proyectos fotovoltaicos incluidos en la venta a Galp son tanto los actualmente en funcionamiento en España, por unos 900 megavatios, como los que se espera que se vayan desarrollando y se pongan en funcionamiento durante los próximos años de 2020, 2021,2022 y 100 megavatios del año 2023,con una potencia total instalada de unos 2.930 megavatios. Galp se propone la financiación para los proyectos en desarrollo desde este ejercicio a 2023y desarrollar colaboraciones en el área de renovables.
El cierre de la operación se producirá, previsiblemente, segundo semestre de 2020, todavía sujeto a determinadas condiciones habituales. «Para entonces, se prevé el pago de 450 millones de euros y la asunción de pasivos de 430 millones de euros derivado del project finance de las instalaciones en funcionamiento».
Zero-E cuenta con 17 proyectos en nueve países que suman 1.481 megavatios con clientes que aseguran la compra de energía por un plazo de entre 15 y 20 años. Tiene además 450 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica e instalaciones para desalinizar 286.000 metros cúbicos de agua.
El pasado 3 de enero, ACS ya comunicó que el valor de empresa que se espera alcanzar es del «entorno de los 2.200 millones de euros, con un equity value actual de unos 750 millones de euros”, indicó ACS en el comunicado remitido al supervisor el pasado 3 de enero. Entonces, no indicó quién era el comprador.
El acuerdo, incluye la adquisición, desarrollo y construcción de proyectos por un valor total estimado en 2.200 millones de euros hasta 2023. El objetivo de Galp es obtener el project finance para los demás desarrollos en el periodo 2020-23 y desarrollar colaboraciones en el área de renovables.
El grupo que preside Florentino Pérez aclaró que 250 millones de beneficio se anotarán en 2019, mientras que los 70 millones adicionales quedarán registrados en el presente ejercicio.
Los proyectos en desarrollo (greenfield, en la jerga) de Zero-E superan los 8.000 megavatios, pero además la empresa tiene identificadas oportunidades por más de 2.600. El calendario que maneja la actual filial de ACS es elevar su cartera de proyectos en operación hasta los 4.500 megavatios en 2022 y poner en marcha instalaciones por otros 5.200 a partir de 2023.
La gran fuerza de Zero-e radica en la subasta realizada en julio de 2017. Cobra fue el principal adjudicatario de la subasta, con un total de 1.550 megavatios. Endesa, a través de Enel Green Power, Naturgy y Forestalia se llevaron casi 900 megavatios entre los tres. En total, se adjudicaron 3.000 megavatios de energía verde.
Fuente: Cinco Días